Siempre iniciamos cada rutina de ejercicio decididos a darlo todo y lograr que nuestras cadenas musculares trabajen a su máximo potencial, en algunas ocasiones lo logramos y en otras ocasiones no. ¿Sientes que realizas los ejercicios, pero los músculos para los cuales están destinados no concentran la fuerza y no obtienen los beneficios esperados? Aquí inicia la importancia de lograr una adecuada conexión neuromuscular durante tu entrenamiento.
Pero, ¿Qué es la conexión neuromuscular?
El concepto de conexión neuromuscular se refiere a la capacidad del sistema nervioso central de enviar señales a los músculos, permitiendo su contracción y movimiento.
La relación entre ésta y nuestras sesiones de entrenamiento.
Durante la sesión de entrenamiento, el cerebro envía señales a los músculos a través de la conexión neuromuscular.
Una buena conexión neuromuscular puede generar grandes beneficios a la hora de realizar nuestras rutinas de entrenamiento como, lograr un movimiento más eficiente o una mayor fuerza muscular, otros beneficios son:
- El contar con una buena conexión neuromuscular mejora el rendimiento, los músculos son capaces de contraerse y relajarse de manera más eficiente y coordinada.
- Incrementa la capacidad de activación de las fibras musculares, lo que puede resultar en una mayor fuerza y potencia muscular.
- Mejora la estabilidad y el control de los movimientos, lo que se traduce en un menor riesgo de lesiones durante el entrenamiento.
- Mejora la técnica, dando una mayor precisión y control en la ejecución de los ejercicios.

¿Cómo puedo saber si mi conexión neuromuscular es deficiente?
Existen varias señales que te pueden indicar si tu conexión neuromuscular no es óptima:
- Dificultad para realizar ciertos movimientos donde puede haber una falta de coordinación o falta de fuerza muscular.
- Sensación de debilidad o fatiga muscular por una activación muscular deficiente.
- Dolor o molestias durante o después del entrenamiento por falta de control y estabilidad en el movimiento.
- Dificultad para progresar en el entrenamiento, si los músculos no están trabajando de manera eficiente, puede ser difícil aumentar la fuerza y rendimiento.
Aunque debemos de entender que estas señales no siempre indican una mala conexión muscular, por lo que es recomendable trabajar con instructor para obtener una evaluación precisa.
¿Puedo mejorar mi conexión neuromuscular?
Existen varias formas y técnicas para mejorar la conexión neuromuscular, aquí algunas opciones que puedes poner en práctica:
- Ejercicios de respiración, la respiración puede ayudar a mejorar la conexión neuromuscular al mejorar el control y la estabilidad del núcleo (core).
- Asegúrate de tener una buena postura, esto ayuda a mejorar la conexión neuromuscular ya que permite estabilidad y control durante el movimiento, puedes ayudarte observándote ante el espejo al momento de realizar los movimientos.
- Realiza ejercicios de coordinación que involucren diferentes cadenas musculares como en el entrenamiento funcional.
- Conéctate con el músculo que estás trabajando: Al enfocarte en el músculo, puedes aumentar la activación muscular y mejorar la conexión neuromuscular. Esto significa que debes estar atento a la sensación del músculo que se está contrayendo y enfocarte en el movimiento controlado.
- Reduce las distracciones: Trata de eliminar cualquier distracción que pueda afectar tu concentración
En síntesis, la conexión neuromuscular es fundamental tanto en la vida diaria como para aprovechar al máximo tus entrenamientos y conseguir mejores resultados. Una buena conexión neuromuscular en la vida diaria te permite desempeñar las actividades básicas de todo ser humano de mejor manera acrecentando tu calidad de vida.
Disfruta tus entrenamientos y enfócate en mejorar tu concentración en los músculos a trabajar para obtener mejores resultados.
Por: Coach J. Santos & Juande Chaires
I Am Fitness
